Estrategia Eficiencia Energetica

¿Qué son las medidas de ahorro energético (MAEs) y cuáles aplicar en tu empresa?

Las medidas de ahorro energético (MAEs) son actuaciones técnicas, operativas o de gestión destinadas a reducir el consumo de energía de una instalación sin comprometer su actividad productiva. 

En ABC Solutions ayudamos a las pymes a identificar oportunidades de mejora para optimizar su consumo energético, ajustar sus tarifas de luz y reducir sus costes operativos.

¿Qué significado tienen las MAEs y cómo se definen en el sector energético?

El término MAE hace referencia a una medida de ahorro energético. Estas actuaciones pueden consistir en mejorar los equipos, optimizar los procesos de producción, modificar los horarios de funcionamiento o implantar sistemas de control para reducir el consumo.

En el ámbito del Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), determinadas actuaciones pueden generar ahorros susceptibles de certificación y monetización, siempre que cumplan los requisitos establecidos y se acredite el ahorro de energía final obtenido.

En la gestión energética empresarial, las MAEs abarcan desde la modernización de los equipos de producción hasta la mejora de los protocolos de uso de las instalaciones. Uno de sus objetivos es reducir la intensidad energética de la empresa, es decir, la energía consumida por unidad de producto fabricado o servicio prestado.

Identificar las medidas adecuadas para cada actividad permite reducir gastos, mejorar la competitividad y aprovechar mejor los recursos energéticos disponibles.

¿Cuáles son las medidas de ahorro energético más efectivas para empresas?

Las medidas de ahorro energético más adecuadas dependen del tipo de actividad, los horarios de funcionamiento, los equipos instalados y el consumo de partida. Entre las actuaciones más habituales destacan la optimización de la climatización, la renovación de motores y equipos, la mejora del aislamiento térmico y la modernización de los sistemas de iluminación.

Para priorizar las inversiones, conviene analizar tanto el ahorro energético potencial como el coste de implantación, el mantenimiento necesario y el periodo de retorno estimado.

En términos prácticos, podemos distinguir entre medidas operativas de bajo coste y actuaciones técnicas que requieren una mayor inversión.

¿Qué medidas de bajo coste u operativas puedes implementar de inmediato?

Entre las medidas operativas destacan el ajuste de las consignas de temperatura, la programación de encendidos y apagados, la eliminación de consumos innecesarios y la revisión de la potencia contratada. Su coste de implantación suele ser reducido, aunque el ahorro obtenido depende de las condiciones iniciales de cada instalación.

Las medidas más sencillas para oficinas, comercios y naves industriales son:

  • Ajuste de la climatización: adaptar las temperaturas de consigna a la ocupación, la actividad y las necesidades de confort, respetando la normativa aplicable. En determinados recintos acondicionados, el RITE establece límites de 21 °C para calefacción y 26 °C para refrigeración, con las condiciones y excepciones previstas reglamentariamente.
  • Control del modo de espera (stand-by): apagar pantallas, ordenadores, impresoras y otros equipos al finalizar la jornada, siempre que no necesiten permanecer encendidos. Las regletas programables y los sistemas de desconexión pueden facilitar esta tarea.
  • Optimización de los horarios de funcionamiento: programar paradas automáticas de cintas transportadoras, extractores, bombas y otros equipos cuando no sean necesarios, siempre que sea compatible con la seguridad y el proceso productivo.
  • Revisión de la potencia y la tarifa eléctrica: comprobar si la potencia contratada y las condiciones del suministro se ajustan a las necesidades reales de la empresa.
  • Control de la energía reactiva: revisar si existen penalizaciones y valorar una compensación adecuada cuando resulte técnica y económicamente conveniente. Esta medida puede reducir costes en la factura, aunque no implica necesariamente una reducción del consumo de energía activa.

¿Qué medidas de eficiencia técnica requieren inversión y pueden generar un mayor ahorro?

Las actuaciones que requieren inversión pueden ofrecer ahorros importantes a medio y largo plazo, especialmente cuando sustituyen equipos antiguos, mejoran instalaciones con pérdidas energéticas elevadas o adaptan el funcionamiento a la demanda real.

Entre las principales medidas destacan:

  • Iluminación LED con control inteligente: sustituir luminarias poco eficientes por tecnología LED e incorporar sensores de presencia, regulación y aprovechamiento de luz natural. El ahorro depende de la tecnología anterior, las horas de uso y el sistema de control instalado; por ello, los porcentajes deben calcularse para cada proyecto.
  • Climatización de alto rendimiento: estudiar la sustitución de calderas de gas o gasóleo por bombas de calor, como los sistemas de aerotermia o geotermia, cuando las condiciones del edificio y la instalación lo permitan. Para evaluar la rentabilidad, deben considerarse la demanda térmica, el rendimiento estacional, el coste de la energía y las posibles adaptaciones necesarias.
  • Instalación de variadores de frecuencia: incorporar variadores a bombas y ventiladores puede ajustar la velocidad del motor a la demanda real y reducir el consumo en aplicaciones de carga variable. El ahorro depende del perfil de funcionamiento y del sistema de regulación existente.
  • Mejora del aislamiento térmico: actuar sobre cubiertas, fachadas, ventanas y otros elementos de la envolvente puede reducir las pérdidas de calor en invierno y las ganancias térmicas en verano, disminuyendo la demanda de climatización.
  • Automatización y monitorización energética: instalar sistemas de medición y control permite conocer los consumos por zonas o procesos, detectar desviaciones y ajustar el funcionamiento de los equipos.

Estas actuaciones pueden contribuir a mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones asociadas al consumo de energía. Su conveniencia debe determinarse mediante un análisis técnico y económico individualizado.

Variadores Frecuencia Cuadro Industrial

¿Cómo ayuda una auditoría energética a identificar y priorizar las MAEs?

Una auditoría energética permite analizar cómo consume energía una empresa, identificar ineficiencias y evaluar posibles actuaciones de mejora. La norma UNE-EN 16247 establece criterios para la realización de auditorías energéticas.

El diagnóstico puede incluir el estudio de las facturas, los horarios de funcionamiento, los equipos de climatización, la iluminación, los motores, los procesos productivos y las características térmicas del edificio.

Este análisis ayuda a comparar las medidas propuestas, estimar sus ahorros y determinar cuáles conviene ejecutar primero. Por ejemplo, antes de sustituir una caldera, puede ser necesario comprobar si existen pérdidas térmicas importantes, problemas de regulación o un funcionamiento ineficiente de la instalación.

De este modo, la empresa puede tomar decisiones de inversión basadas en datos y evitar actuaciones que no respondan a sus necesidades reales.

¿Cómo se clasifican las medidas de ahorro según su rentabilidad y retorno de inversión?

Las medidas de ahorro energético pueden compararse mediante su inversión inicial, el ahorro económico anual esperado, los costes de mantenimiento y su periodo de retorno. Para proyectos de mayor complejidad, también pueden emplearse indicadores financieros como la tasa interna de retorno (TIR) y el valor actual neto (VAN).

No existe un plazo de amortización universal para cada tecnología. El resultado depende del consumo de partida, las horas de utilización, los precios energéticos, el coste de instalación, la vida útil y las ayudas o incentivos aplicables.

La siguiente tabla presenta una orientación cualitativa para priorizar las actuaciones. Los plazos son indicativos y no constituyen una garantía de rentabilidad.

Tipo de medida (MAE)Inversión orientativaRetorno estimadoPrioridad inicial
Ajuste de potencia y tarifaSin inversión técnica relevanteAhorro económico desde la aplicación del cambio, si procedeAlta, si se detecta margen de mejora
Ajuste de consignas térmicasBajaVariable según el consumo y los horariosAlta
Sensores y programación horariaBaja o mediaDepende de las horas de funcionamiento y del uso previoAlta si hay consumos innecesarios
Renovación a iluminación LEDMediaDepende de la potencia sustituida y las horas de usoSegún el estudio
Variadores en bombas y motoresMedia o altaDepende del perfil de carga y las horas de funcionamientoSegún el estudio
Renovación de calderas por bombas de calorAltaDepende de la demanda térmica y los costes energéticosSegún el estudio
Aislamiento de cubiertas y fachadasMedia o alta, según el alcanceDepende de las pérdidas térmicas y las condiciones del edificioEvaluación a largo plazo

El periodo de retorno simple se calcula dividiendo la inversión inicial entre el ahorro económico anual estimado. Para tomar decisiones definitivas, conviene valorar también los costes de mantenimiento, la vida útil y la evolución prevista de los precios energéticos.

¿Cómo se pueden monetizar las medidas de ahorro mediante el sistema de certificados CAE?

El Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) permite reconocer y monetizar determinados ahorros de energía final obtenidos mediante actuaciones de eficiencia energética.

Cada CAE equivale a 1 kWh de ahorro de energía final anual. Por tanto, el número de certificados que puede obtenerse depende del ahorro acreditado y de los requisitos aplicables a la actuación.

Para acogerse al sistema, el proyecto debe cumplir las condiciones establecidas y disponer de la documentación justificativa correspondiente. Las actuaciones pueden ser estandarizadas, cuando se ajustan a las fichas técnicas vigentes, o singulares, cuando requieren una evaluación específica.

El propietario del ahorro puede cederlo a cambio de una contraprestación económica, según las condiciones acordadas con los agentes del sistema. No obstante, la emisión y compraventa de los CAE está sujeta al procedimiento reglamentario: los certificados se emiten y comercializan a través de los sujetos obligados y los sujetos delegados habilitados.

Por ello, no todas las medidas de ahorro son automáticamente elegibles ni puede garantizarse una compensación económica determinada. Antes de iniciar una actuación, es recomendable comprobar su posible elegibilidad, los requisitos de acreditación y las condiciones económicas de la operación.

Puedes ampliar la información en nuestro artículo sobre el certificado de ahorro energético (CAE).

Monetizacion Certificados Cae

¿Cómo influyen las medidas de ahorro energético en la potencia y en tu tarifa de luz?

Las medidas de eficiencia energética pueden modificar el perfil de consumo de una empresa, reducir la demanda eléctrica en determinados periodos y, en algunos casos, disminuir los picos de potencia. Estos cambios pueden justificar una revisión de la potencia contratada y de las condiciones del suministro.

Sin embargo, reducir el consumo de energía no implica necesariamente que pueda reducirse la potencia contratada. La decisión debe basarse en el análisis de las necesidades de funcionamiento, los picos de demanda, los posibles arranques simultáneos de maquinaria y las condiciones técnicas y contractuales aplicables.

Por ejemplo, la instalación de equipos eficientes o la programación de cargas puede reducir la demanda en determinados momentos. Antes de modificar la potencia, conviene comprobar que la nueva configuración permite mantener la actividad sin provocar excesos de potencia ni limitar la operativa.

La optimización energética y la revisión del contrato eléctrico son actuaciones complementarias: la primera busca reducir el consumo; la segunda, ajustar los costes del suministro a las necesidades reales.

Otras preguntas habituales sobre las medidas de ahorro energético

¿Qué diferencia existe entre una medida de ahorro pasiva y una activa?

Las medidas pasivas actúan principalmente sobre las características del edificio o de la instalación para reducir la demanda energética. Algunos ejemplos son mejorar el aislamiento de fachadas y cubiertas, sustituir ventanas poco eficientes o reducir las infiltraciones de aire.

Las medidas activas, en cambio, intervienen en los equipos que consumen energía o en su regulación. Entre ellas se encuentran la renovación de la climatización, la instalación de iluminación LED, el uso de variadores de frecuencia y la incorporación de sistemas de control.

Ambos tipos de medidas pueden complementarse. Por ejemplo, mejorar el aislamiento puede reducir la demanda térmica y permitir que el sistema de climatización trabaje de forma más eficiente.

¿Cuánto tiempo se tarda en amortizar la implantación de una MAE en una pyme?

El tiempo de amortización depende del coste de la actuación y del ahorro económico que genere. Algunas medidas operativas o contractuales pueden producir ahorros en poco tiempo, mientras que la renovación de equipos o las obras de aislamiento pueden requerir varios años para recuperar la inversión.

Para calcular el retorno, es necesario comparar la inversión inicial con los ahorros anuales previstos, teniendo en cuenta el mantenimiento, la vida útil y los posibles costes adicionales.

Los CAE y las subvenciones pueden mejorar la rentabilidad de determinados proyectos y reducir el coste neto de la inversión, siempre que la actuación cumpla los requisitos correspondientes y se obtenga el incentivo. Su concesión y cuantía no deben darse por garantizadas.

¿Es obligatorio para las empresas aplicar medidas de ahorro energético en España?

No existe una obligación general para todas las pymes de implantar una lista concreta de medidas de ahorro energético. Sin embargo, sí pueden existir obligaciones específicas en función de la actividad, las instalaciones y la normativa aplicable.

En particular, el Real Decreto 56/2016 establece la obligación de realizar auditorías energéticas cada cuatro años para las grandes empresas y los grupos de sociedades incluidos en su ámbito de aplicación. La norma también contempla una alternativa mediante un sistema de gestión energética o ambiental certificado que incluya una auditoría conforme a los requisitos legales.

Las pymes están excluidas de esa obligación específica de auditoría establecida por el real decreto, sin perjuicio de otras exigencias que puedan resultar aplicables.

Además, mejorar la eficiencia energética puede contribuir a reducir costes, disminuir el impacto ambiental y responder a criterios de sostenibilidad exigidos en determinadas relaciones comerciales o licitaciones.

La mejor estrategia consiste en identificar las oportunidades de ahorro, comprobar los requisitos legales aplicables y priorizar las actuaciones según su viabilidad técnica y económica.

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